Soy Marta, alumna actual de Cepi-base pero la primera vez que me apunté fue en 2001.
Estoy encantada con esta escuela. Por su trato correctísimo, profesional e su gran apoyo psicológico y pedagógico de la directora del centro. La cual tiene una gran empatía, me ha ayudado muchísimo ya que durante muchos años estuve incapacitada sin movilidad, he vuelto a retomar mis estudios sin volver a pagar.
Los profesores de la sala siempre están muy atentos, sólo alzar la mano vienen enseguida.
Los dossieres se entienden muy bien. Vas haciendo según tu ritmo para asimilar el temario.

Marta